Este no es un blog: es una cajita de chocolates en una mesa huérfana. Tome cuantos quiera. Eso sí, deje algunos para el resto.

sábado, febrero 19, 2005

trastevere

cuando lo conocí paolo miraba
como es naturaluna joven alta y luminosa
me dijo
dándome la mano de una orilla a otra
del tíber que tal vez soñaba
que no era cierto
que sin duda esa muchacha
no existía
y que la amistad
era tan sólo una palabra
luego me habló del pan
de cada día del vino rojo y de mujer e hijos
y de la inmensa pobreza
en que vivía
y viéndolo tan fuerte y abatido
yo pensaba
sería trabajo fácil para él
llevarse el día en un camión
subir al cielo en overall
desenterrar el huevo de la luz
y acariciarlo
noche tras noche hasta romperlo
y ver surgir a dios por fin
y nunca más partir al alba ni estrenar
con el primer café de cada día
la misma sonrisa carcomida
pero entretanto
la pobreza de paolo continuaba

Habitación en Roma, Jorge Eduardo Eielson, 1952

1 Comments:

Blogger daniella said...

Sabes que cuando yo estuve en Roma no tenía mi copia del poemario y pensaba "qué cojuda, qué cojuda". Y en Trastevere me sonrió un chico. Y a la Vía Appia Antica nunca llegué. "Mi corazón, qué tal imbécil, mi corazón" es el verso más lindo de la historia de la poesía peruana, junto con "el humo fabuloso de tu cabellera". Y ahorita te pego Javier por hacerme doler con Eielson...

2:29 p. m.

 

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